Universidades de cartón: la incumplida promesa universitaria

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Autor: Daniel Haro
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“Una universidad para una ciudad siempre es símbolo de progreso.”

Jaime Saavedra

De la tecnocracia, al populismo exacerbado

El día en que Jaime Saavedra fue censurado como ministro de Educación, se encontraba viajando hacia Huanta para dialogar sobre la viabilidad de crear una universidad en aquella localidad. Desde su perspectiva, los pobladores buscaban que el proyecto se concretara porque representaba una oportunidad para que sus hijos pudieran progresar (Saavedra, 2023). Sin embargo, al exministro le correspondió asumir una de las tareas más difíciles que conlleva ser representante político: sincerarse.

Tres años duró la gestión de Saavedra (2013-2016), periodo en el cuál se impulsaron varias reformas educativas con el objetivo principal de mejorar la educación en el Perú. No obstante, mientras que en ese periodo se apostó por la planificación y la mejora del sistema, en los últimos tres años se han promovido proyectos de ley orientados a crear nuevas universidades de manera apresurada, sin los estudios técnicos necesarios.

Saavedra

La incumplica promesa universitaria

Si bien la creación de una universidad puede representar para algunos la posibilidad de alcanzar progreso social, lastimosamente las universidades creadas recientemente están condenadas al fracaso. Solamente para licenciarse, el congresista Waldemar Cerrón pretende que estas universidades tengan un lapso de 15 años para lograrlo (Caretas, 2025). Es decir, las nuevas universidades se crearon a pesar de no contar con presupuesto, no contar con capital humano, ni tampoco con infraestructura como para brindar un servicio educativo de calidad a los estudiantes.

¿Cuántas generaciones de jóvenes tendrán que pasar para tener la oportunidad de estudiar en una de estas universidades? ¿Cuántos padres de familia enviarán a sus hijos a estas universidades pensando en que recibirán la educación que ellos no pudieron tener? Si cierran estas universidades cuando mínimamente hayan obtenido su licenciamiento, ¿quiénes le devuelven el tiempo invertido a aquellos chicos que solo buscaban mejores condiciones de vida? Lamentablemente, el actual Congreso no tiene en cuenta los riesgos al impulsar estas iniciativas.

Solo como ejemplo, de las 14 universidades públicas creadas entre 2006 y 2011, estas tardaron 7 años en obtener su licenciamiento (Mori, como se citó en Contreras, 2025). Aunado a ello, se le suma el problema del aumento progresivo de desfalco del erario público advertido hace una semana por el Consejo Fiscal del MEF (Consejo Fiscal del Perú, 2025). ¿Cuánto costaría cada universidad? Para el Minedu, el costo de implementar y poner en funcionamiento una nueva universidad con solo tres carreras podría llegar a costar 105 millones de soles aproximadamente (Verano, 2025). Estas problemáticas agravan más la posibilidad de crear nuevas universidades y pone en riesgo el futuro de jóvenes que con amplias expectativas quedan finalmente relegados del sistema universitario.

Ministerio de Educación

¿Qué hacer entonces?

Frente a la creación masiva de estas universidades, existen varios caminos alternativos. En primer lugar, la creación de filiales por parte de las universidades ya licenciadas sería un camino más trazable tanto presupuestal como logísticamente. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que para lograr un éxito del proceso es necesario contar con la fiscalización constante de la SUNEDU, la Contraloría General de la República y del Minedu. Otro punto importante es que asegurar las Condiciones Básicas de Calidad (CBC) no implica necesariamente que las universidades públicas hayan logrado la excelencia. Hay varios factores importantes que deben ser trabajados: la mejora de la gestión universitaria interna, la generación de capital humano, y la construcción continua de institucionalidad tanto legal como social.

En segundo lugar, desde el PRONABEC, se debe continuar impulsando la ampliación de vacantes para becas. La ampliación es necesaria debido a que solo menos del 5% de más de 1.5 millón de estudiantes universitarios estuvo becado para el año 2024 por cualquiera de las modalidades de becas que brinda PRONABEC (PRONABEC, 2024; INEI, s.f.). Los estudiantes que adquieran las becas podrían estudiar en las universidades ya licenciadas generando así mayor movilidad social y apertura de nuevas oportunidades.

Hay muchos caminos aún por señalar, pero el artículo que escribo busca generar conciencia sobre la complejidad de la educación universitaria… Porque mientras yo escribo estas palabras, hay familias que caen en pobreza; niños que pierden la vida a causa de la anemia; y jóvenes que, esperanzados en la promesa universitaria estudien en universidades de cartón, que les brindarán un título, pero no la calidad educativa que merecen. Hay mucho por hacer. Así como Jaime Saavedra, Jorge Mori, Claudia Vargas, Ricardo Cuenca, Flavio Figallo y otros profesionales buscaron construir un mejor sistema universitario, es momento de formar una nueva generación de reformistas.El Perú nos necesita; la educación universitaria, también.

Fuentes